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domingo, 3 de noviembre de 2013

Anecdotario

Estaba recordando antiguas anécdotas que me pasaron cuando empecé en este fascinante mundo y que hoy comparto algunas con vosotros.
Imagina  que te piden algo para pegar la dentadura y le sacas un adhesivo de prótesis, y otro y otro y te va diciendo a todos que no y entonces, cuando ya estas desesperada, te saca de un pañuelo la dentadura hecha trizas y es que lo que quiere es pegamento para volver a juntar los dientes porque se le cayó y la pisó. Espeluznante.

Otra de las anécdotas que recuerdo es la de estar tranquilamente en la farmacia y querer ir a avisar al jefe al despacho de que hay un representante y encontrarte en el pasillo una mujer con las bragas bajadas y gritando: ¡Estas son las compresas que uso! Podéis imaginar que me fui corriendo... Me pregunto si seguirá allí la mujer..
 
Una señora que venia mucho a la farmacia y le gustaba hablar muchisisisisisimo (no hay manera de expresar lo que hablaba). Para poneros en situación, justo después de comer, sábado que haces 12 horas, ganas de dormir siesta más que otra cosa y llega la señora y empieza a hablarte, y sigue, y continúa y ha pasado media hora y ahí está y cuando ya llegaba a la hora me avisan de que me llaman por teléfono  y el recado es: Tu madre quiere algo sobre su medicación... Espera, ¿mi madre? Por aquel entonces mi madre no tomaba nada. Cuando cojo el teléfono es mi compañera desde el laboratorio diciendo que intentaba salvarme. Bueno pues tuve que colgar y volver con la señora porque me estaba esperando, y otra hora más, en un momento de despiste de la señora, después de atender a otro paciente, me metí dentro de la rebotica. Pues va y me dice: ¡Bueno que me voy que tengo prisa! ( ¿¿En serio??)
 
Y mi favorita, situación: entra un chico de unos 16 años y que dice que quiere un colirio llamado "agua azul" y, ¡Atención! Hace acto de presencia una compañera apareciendo sentada en la silla de oficina diciendo "agua más colorante igual a agua azul" y desaparece. Si mi cara ya era un poema imaginaros la del chico,  con deciros que le propuse llamar a su casa (en aquel momento no todos tenían móvil, Ay! que antigua soy) y me dijo que no se acordaba del número, supongo que para huir lo antes posible... no volvió, que raro...





Hay algunas historias más pero esas las dejo para más adelante.

Recordad: Consulte a su Farmacéutico.

martes, 10 de septiembre de 2013

Una pistolera en la Farmacia


 Vuelta de las vacaciones y toca retomar el blog que lo tengo abandonadito.

Así que como todavía no tengo grandes historias os contaré como el otro día me sentí como una pistolera del lejano Oeste. Si, solo me faltaban las botas, el sombrero, el caballo atado.... bueno y hasta la pistola, pero lo importante es como me sentí. Y así os cuento como viví la situación.

Me acercaba con paso firme al mostrador, receta en mano izquierda, medicamento en mano derecha, un pie detrás del otro, obviemos el tropezón con la caja del pedido, (¿Por qué siempre me pasan estas cosas, ¿Por qué?) bueno sigamos con el relato, por donde iba... ah!! si, sigo andando hacía al mostrador (serán dos metros, pero yo lo viví a cámara lenta) y por fin
llego al mostrador dejo la receta, dejo el medicamento, y.... (ahora viene el momentazo) desenfundo cúter, rápidamente corto cupón precinto, y con mucha habilidad le coloqué el celo y lo pegué a la receta, (quizá no tanta, porque perdí el inicio del celo y estuve un ratito buscándolo), a continuación metí la cuchilla del cúter dentro y volvió a mi bolsillo, en un movimiento único y limpio. Esta vez no la lié.

Bueno vale, quizá no me puedo comparar con una pistolera auténtica del Oeste, pero ahora cada vez intento ser la más rápida sacando cúter, cortar precinto, pegar en la receta. 

Creo que me entrenaré, tiene que haber algún campeonato de cortar cupones, sin cortarte un dedo, aunque mi dedo gordo esta más que curtido, el pobre siempre se llevaba la peor parte en mis inicios con el cúter.











Y recordad seamos los más lentos o los más rápidos: Consulte con su Farmacéutico.

lunes, 12 de agosto de 2013

Lado Artístico

Esta entrada va dedicada a mi amiga Noelia, ya que fue ella, a la que bombardeo con fotos, la que me sugirió que pusiera el: ESCAPARATE DE LA SEMANA, (así con tono de concurso de televisión)

Y es que antes no me atrevía a hacer escaparates, incluso se podría decir que me parecían un tostón. Pero desde hace unos meses, es mi diversión, me encanta pensar en los colores, los productos, las frases y demás cosas que voy a poner en el escaparate para llamar la atención del viandante. Imaginación al poder :-)

Y es que se está perdiendo poco a poco el arte del escaparatismo en las farmacias, y tal como está el asunto hoy en día, de alguna manera tienes que diferenciarte, a pie de calle, de las demás. Porque aunque muchos no lo crean, las Farmacias son de su padre y de su madre y no nos da igual que vaya a la nuestra o se vaya a otra, que a veces la gente se pasa de sincera, no creo que cuando vayan a una zapateria le digan al dependiente: Pues mira, ¿Sabes donde hay otra Farmacia por aquí? Iré allí a ver si está más barato (también está la versión de: iré allí a ver si lo tienen)

Bueno que me pierdo, el escaparate de esta semana es de Dormidina, y que mejor que representar a la Dormidina que con las ovejas, tan adorables que eran en el anuncio (aunque ahora sale un chico o una chica hablando de sus problemas al dormir, ¿Pero que problema tienen los publicistas?)

y tachán!


Ya sé que tampoco es una obra de arte, pero en mi humilde opinión creo que es divertido. Que no se diga que los Farmacéuticos no tenemos un lado artístico.


Con o sin escapartes bonitos ya sabéis que tenéis que hacer: Consultad con vuestro Farmacéutico

viernes, 5 de julio de 2013

Teta Vibrar

Viernes, turno de mañana, vamos esta mañana por la mañana, llega un Señor Chino y me dice que el sacaleches eléctrico que compró no funciona. Le enseño a montarlo, a la vez que yo iba aprendiendo, que a mi un sacaleches me parece un arma del diablo. Por lo visto se olvidaba de poner una pieza fundamental. 

Se va.

A los 10 minutos vuelve, y dice que no funciona, le hago pasar mientras monto el sacaleches y lo conecto a la corriente y ahora  con qué lo probamos, que yo no iba a mostrar nada de mi anatomía y mi mano es pequeña para el embudo, así que el jefe prestó su mano para el experimento. Y oye que  vemos que el sacaleches funciona. Y lo siguiente que pasa es esto:

Yo: Si funciona ¿ lo ve?

Sr Chino: Si lo veo, pero no saca leche. Quiero dinero

Yo: ¿Seguro que lo coloca bien? ¿Lo sujeta mientras lo usa? El dinero no puedo dárselo porque el sacaleches funciona.

Sr Chino: No funciona, porque si tiene que sacar leche y no saca no funciona.

Jefe: Pero a ver si es que no tiene leche, el sacaleches funciona ¿ves que absorbe?

Sr Chino (visiblemente irritado): Sí tiene leche. Yo veo teta vibrar pero no saca leche, no funciona, yo gasto dinero, no saca leche no funciona.  Tu no creerme, venir a casa y lo ve.

Jefe: Pero que sí funciona ¿no lo ves?

Sr Chino: Joder! no decirme más yo veo, yo veo teta vibrar pero no saca leche, no funciona.

Jefe: No puedo decirte más el sacaleches funciona.

Sr Chino: Ella venir a casa y lo ve -me mira- tú no creerme tú venir y mirar.

Ante esta situación me quedo mirando al jefe, el jefe me mira, yo lo miro, y le pregunto ¿Qué hago? ¿Voy?

Como vi desesperado y nervioso al Sr Chino, al final me fui a su casa. No sin antes decirle a mi compañera que me llevaba el móvil y que si tardaba mucho...Pues que nunca se sabe... que yo he visto muchas películas, ya me entendeis...

Bueno el caso, mientras ibamos de camino a su casa intenté enterarme de su situación, tiene un bebé de 7 días, padres primerizos, nerviosos porque quieren sacar leche para su bebé y no pueden/saben. intento suavizar el tema explicándole que si yo veo que no funciona, entonces, pediría uno nuevo al laboratorio y que se lo cambiaría. Y él se queda más tranquilo diciéndome que solo quiere que su mujer se pueda sacar leche.

Bueno dejaremos a parte como se encontraba la casa. En el sofá estaba la madre de la criatura, nerviosa. 

Yo: Buenos días, bueno vamos a ver, no se preocupe que ahora vemos que pasa con esto. Y no se ponga nerviosa. Si nervios no leche. (A veces hay que hablarles así, en indio)

Sra China: Nosotros probar, no sale. Esto de bebé muy difícil. Llevo días intentando y no sale.

Yo: Si yo os entiendo, todo es nuevo y nadie sabe, vamos como si yo tuviera hijos. (hay que quitar tensión a la situación)

La Sra China se ríe y se relaja.
Sr Chino: Ya llegaran, ahora veras que no sale.

Monto otra vez el sacaleches lo enchufo, le enseño a colocarlo. Lo enciendo, le doy a la opción de extracción y voilà! Empieza a salir la leche. Aunque yo creo que no estaba preparada para ver esa situación.

Casi se ponen a llorar de la emoción Sra China y no paraba de preguntarme qué había hecho, Sr Chino bajo la cabeza y me pedía disculpas. y otra Sra China que había ahí empezo a decir oooohh bien bien.

Me fui y los dejé ahí con su sacaleches funcionando, y más felices que una perdices,  no sin recordarles que si necesitaban algo que pasaran por la farmacia.

Aunque al principio parecía que no razonaba el Sr Chino y que  solo quería el dinero, (ya nos ha pasado de gente que cuando ha dejado de dar el pecho ha querido devolvernos el sacaleches usado) al final solo era un padre primerizo angustiado. Y es que nadie enseña a como ser padres y es una aventura de la que, supongo, se va aprendiendo día a día a base de trompicones.



Porque siempre estamos dispuestos a ayudar en lo posible: Consulte a su Farmacéutico


domingo, 30 de junio de 2013

Esos Pequeños Ángeles


Hay niños y niños. La verdad es que los niños no me molestan, incluso la mayoría me caen bien. Bueno... Hay que reconocer que esas pequeñas fábricas de babas son adorables.

Hay verdaderos pequeños ángeles que vienen a la Farmacia, incluso hay alguno que para lo pequeños que son tienen una educación  muchísimo más elevada que muchos  adultos.


Sin embargo, hay algunos que son, como decirlo... pequeños seres poseídos por el demonio. Sino comprobad vosotros:

Entra una madre con su lindo retoño un bebé de unos dos años, rollizo, muy muy rollizo, en un primer momento nos pareció adorable... en un primer momento, porque después nos quedamos estupefactas al ver la energía y la mala leche que se gastaba el hermoso niño. Para empezar lo vemos comiéndose una caja de una pasta de dientes a la que arrancó un trozo, y que la madre tuvo que comprar por vergüenza, y porque como explico yo a otra persona que a la caja le falta un trozo porque un niño se la comió, suena a la típica excusa de que mi perro se ha comido mis deberes. Después lo vemos corriendo mientras intenta mantener el equilibrio y se acerca a un biberón... pobre biberón, no esperaba ese final. En un abrir y cerrar de ojos lo descuartizó, tapón por aquí, tetina por allá...
Llegó un momento en que una atendía a la madre y otra corría detrás del niño para que no rompiera nada más.
El adorable niño no estaba contento con estas fechorías, sino que tenía en mente una víctima más y  es que ese pequeño bichillo esperaba a que se cerrara la puerta automática para intentar abrirla con las manos. Lo que nos dejó más impactadas es que casi lo consigue. A todo esto la madre ya se encontraba fuera esperando al niño. Pobre mujer se pasó el rato corriendo detrás del pequeño.

La verdad que este niño es "solamente" travieso, yo también lo fui en su día, sino que le pregunten a mi Santa Madre, lo que particularmente no soporto es cuando son maleducados y ves que no respetan a sus padres y esto lo he visto en niños que tienen solo unos 6 ó 7 años, estos casos me dan pena porque supone un problema.

Supongo que ya me hago mayor y cada vez respeto más el esfuerzo de los padres por educar y sacar adelante a los niños.



Como decía una persona muy especial hay que ser buenos, educados y obedientes. Así que de esa manera no lo olvideis: Consulte siempre a su Farmacéutico

miércoles, 15 de mayo de 2013

Los Regalitos


Los regalitos, es un tema interesante, porque la gente, aunque no lo creías, te reclama e incluso exige que le des un presente por haber ido a tu farmacia en vez de otra, en el ranking de los mejores valorados serían:

1. Caramelos.
2. Muestras de cremas, pero en botes, las muestras en sobres son caca.
3. Tarjeteros/calendarios/abanicos.
4. Los abuelos y padres quieren muestras de papillas, cualquier regalito, por tonto que sea, para los niños.


Ha habido una época que teníamos sequía de regalos y hemos tenido que lidiar día a día con las caras de decepción de la gente cuando te decían " Niña dame uno de esos caramelos que tenéis que me van de bien para la garganta" y tu decías "Están pedidos pero no llegan" (Mentira piadosa) y sus comentarios tipo : "Uf hay crisis hasta para esto" o " Dile a tu jefe que se estire"
Muy fan de que me digan aquello de: "Dame algo que he dejado muchas recetas aquí" Se te queda una cara de ¿¿¿perdona???

Y a mi lo que me parece raro es que demos tantas cosas, que yo en otras farmacias que he estado, muestras, en sobres ohhh, de cremas dábamos pero caramelos y demás merchandising nada de nada y a nadie se le ocurría decirte nada, porque es una Farmacia y allí no vas a pedir nada de eso. En este barrio es totalmente lo contrario.
 
Los que me dan más cosita son los niños que te miran con sus ojos ilusionados y te dice "¿Señorita me da un Chupa Chups, por favor?" y tu tienes que partirle el corazón y decirle que no te quedan y te ponen esos ojos que solo ellos saben poner, esos como los del gato de Shrek.
Y cuando tienes y les das, se vuelven un encanto, uno me declaró su amor y otra niña me contó que le habían dado churros en el cole por San Isidro,  que a otras niñas si les gustan pero a ella no... ¡una monada! Es el poder del Chupa Chups.

El otro día me hizo mucha gracia una señora que atendí y vio como mi compañera le daba una muestra de una crema solar a otra señora. Mi señora empezó a mirarme y a mirar a mi compañera, luego miró dentro de la bolsa vio que no había nada, la terminé de despachar, le pidió una crema a mi compañera, la pagó, estuvo revoloteando un rato por allí, y luego se dio por vencida y se fue. Sin muestra.
Prometo que cuando vuelva le daré ración doble de caramelos, fui un poco cruel pero es que estaba muy graciosa.

Yo he trabajado en otras farmacias y siempre hay quien te pide muestras, es normal, pero el nivel de exigencia aquí es sobre elevado, recuerdo en Navidades cuando dábamos calendarios, venían solo a pedírtelos y nos duraron una semana. Lo mejor eran los comentarios de los que no habían llegado a tiempo "Pues yo llevo viniendo aquí 40 años y siempre he tenido calendario, deberías haberme guardado uno!!!" o "Anda busca bien que seguro que tenéis uno para vosotros, dámelo a mi" incluso "si os traen más guardame 4 uno para mi hermana, otro para mi prima, otro para mi y otro para mi cuñada" ¿¿¿En serio???

Menos mal que ya ha llegado un cargamento de caramelos, Chupa Chups y vamos a tener para un par de semanas porque no creo que lleguen a más después de tanta sequía.






Como siempre, con regalito o no: Consulte con su Farmacéutico.

lunes, 22 de abril de 2013

Para Esa Gente Buena :-)


Bueno, tampoco quiero que este blog solo trate de malas experiencias, que entonces vaya imagen de la profesión.

No voy a ser como las madres que suelen comentarte todas las cositas mal que haces pero que cuando haces algo bien pasa desapercibido.... ayy ¿Quién no lo ha sufrido?

Pues hoy este post va para la gente buena, esa gente que viene a darte las gracias porque has solucionado su problema. Esa gente que se preocupa de si ya has comido, de si te pasa algo o directamente te trae algún manjar porque siempre le escuchas con una sonrisa. 

Y aunque parece que este tipo de gente se hace notar menos, son muchos, pero claro siempre recordamos más las malas experiencias y debería ser al revés, hombre!

Una de las cosas buenas que tiene esta profesión es que tanto si resuelves un problema como si no, ellos te lo van a hacer saber. Y la satisfacción personal y profesional que tienes cuando vienen con una sonrisa diciendo "aquello que me diste me fue genial, gracias" es enorme. Y bueno, si no fue bien tampoco hay que desanimarse...

Y es que muchas veces no se trata de dar un medicamento y punto, se trata de escuchar el problema, intentar saber de donde procede y entonces poder dar, dentro de lo posible, una solución. 

Mucha gente confía antes en su Farmacéutico simplemente porque le escucha, y así me lo han hecho saber alguna vez. Cuando ves que esa persona vuelve a la Farmacia y vuelve a confiar en ti, es cuando sabes que estás haciendo bien tu trabajo. 

De hecho, no hace mucho un usuario de la Farmacia me dijo contento "Así me gusta, siempre con una sonrisa en la cara" y creedme que saber que esa persona, que tiene que ir a buscar medicación para su enfermedad no ve ir a la Farmacia como algo triste y un suplicio vale mucho la pena.


Por eso, hoy este post va para esa gente buena, esa gente que hace que me enorgullezca de mi profesión. ¡¡¡GRACIAS!!!



Así que ya sabéis:  Consulte a su Farmacéutico

martes, 2 de abril de 2013

A las barricadaaas!!


El momento que más puedes temer es aquel en el que se te juntan 2 ó 3 personas con quejas por los cambios que ha hecho Sanidad respecto a sus recetas y...sálvese quien pueda!

Yo entiendo totalmente a los usuarios de las Farmacias, primero los pensionistas deben pagar el 10%, después tienen un tope de aportación del cual se pueden pasar y ya, si eso, te lo devolverá la Comunidad de Madrid, más tarde les ponen el euro por receta, que cualquier día os contaré lo largos que fueron para mi los 28 días que duró.
Siguiendo por los médicos que dan recetas anticipadas para 3 meses con diferentes días y que, oh Dios mío, tienes que decir que la receta solo tiene diez días de validez, que está caducada y que las otras que tiene hasta el mes que viene no se las puedes dar... en este momento es mejor que corras a un sitio seguro o que cojas tu escudo protector,  porque se avecina una batalla.

Ayer mismo sucedió esto, varias clientas con recetas caducadas empezaron a unir fuerzas y quejas contra el sistema, obviamente la Farmacia estaba al completo, y encima se nos ocurrió pedir la tarjeta/cartilla del Médico/Sanidad/Seguridad Social (elige la que más te guste, pero al final tendrás que decir la tarjetita azul o algún similar), obligatorio desde el 1 de Marzo. 

Que si llevan un mes sin ir no tienen porque saberlo, que porque no se lo dijimos hace dos meses, (claro es que yo lo sabía hace dos meses,sabes? y parte de mi trabajo es coger la guia telefónica de Madrid y llamar  uno por uno a sus residentes para avisarles), que porque no avisan en el centro de salud, que paguen los chorizos, que no sé por qué tengo que pagar, que me han dicho en el centro de salud que los pensionistas ya no volvemos a pagar (¿¿what???), que a mi me tienes que hacer el descuento de crónicos (¿¿pero eso que es ??) y un largo etcétera en el que aguantas el tirón e intentas calmar los ánimos.

Al final, después de gritarte, de desahogarse, recogen sus armas, te dejan salir de la trinchera y te dicen: Yo sé que tú no tienes la culpa pero.. te ha tocado. Y se marcha con la mejor de sus sonrisas.

Y ahí te quedas tu, con cara de pez y tus heridas de guerra pensando "he salido viva de esto uff"y preparándote para la siguiente.

Menos mal que entre batalla y batalla siempre aparece una persona adorable, que viene a verte para saber de ti, porque te has cogido unos días de vacaciones y estaba preocupada porque no te veía desde hacía días.

En fin, todo tiene su cara A y su cara B.

Por eso siempre: Consulte con su Farmacéutico.

domingo, 24 de marzo de 2013

Por una mesa camilla



Todos conocemos a Lourdes de Farmacia de Guardia, todos hemos visto esa rebotica que tenia, una maravilla. Esa mesa camilla, ese amplio espacio, esas habitaciones....

Algunos de nosotros incluso empezó a pensar en estudiar Farmacia porque la impresión que daba era la de despachar y luego sentarse en la mesa camilla hasta que viniera alguien, lo cual era un chollo.

Pero amigos, todo era mentira! Me siento muy estafada, quiero mi mesa camilla para mis sábados interminables, pero a cambio de eso, tengo recetas que facturar, bloques y bloques que parecen infinitos, tengo pedidos que recepcionar, oganizar la Farmacia, cambiar el escaparate, atender a la gente.... un agobio!

Vale, y todo eso ¿cuando lo hacía esa mujer? Porque yo no lo recuerdo, yo recuerdo que vivía muy relajada.

Me planteo si las reboticas algún día fueron así, o eso es invento de la serie. Y si eran así ¿a qué alma malvada se le ocurrió quitar la mesa camilla? De hecho, muchos  amigos me han preguntado a si las reboticas son como en la serie, ¡Cuánto daño!

Desde aquí reivindico mi mesa camilla, voy a
 hacer una plataforma "Por una mesa camilla en la rebotica".










Y no lo olvidéis: Consulte con su Farmcéutico.

viernes, 22 de marzo de 2013

Adivina adivinanza

En la carrera de Farmacia falta una asignatura, si no me miréis así, falta: 

 "Traducción al castellano común"

Muchos nos quejamos de la letra del Médico, pero hay algo peor, hay algo que de verdad pone a prueba tu capacidad de comprensión y tu habilidad.

Y es que hay una diferencia entre lo que quiere la persona y lo que sale por su boca, si, en algunos casos es fácil intuir lo que quieren, pero si te vienen a pedir un monopatín cuando lo que quieren es un Gelocatil, ahí es donde se complican la cosas.

El Gelocatil; ese medicamento que es tan versátil a la hora de pedirlo, es mi favorito, porque siempre me sorprenden con algún nombre nuevo refiriéndose a él véase colocatil, Gelocatil con cocaína....Una pena que le hayan sacado un genérico porque yo me divertía mucho.

Uno de los últimos que me han dicho ha sido el de: "Dame una botella de Fructosa para ir al lavabo"cuando en realidad quería decir: "Dame una botella de Lactulosa para ir al lavabo"

Y hay muchos más! como por ejemplo: Larido-Adiro, epril-Enalapril, bropofeno-Ibuprofeno, y un largo etc.

Ya para finalizar tenemos los nombres que se dicen por tradición porque en esa zona se dice así y que si eres nuevo en el lugar, bueno pues ánimo! y como ejemplo tenemos los empapadores que no son otra cosa que los salvacamas.

¿Vosotros sois de los que cambian los nombres? o ¿Sois de los que tienen que adivinar?



Por eso siempre: Consulte a su Farmacéutico





jueves, 21 de marzo de 2013

Abuelitos...



Los/as abuelitos/as que van a una Farmacia son un mundo aparte y siempre consiguen sorprenderme, a veces gratamente y a veces, incluso, te dan miedo.

Hay abuelitos/as, que son achuchables, que los adoptarias, o al menos yo, porque te tratan como si fueras de la familia, pero la verdad que suelen ser, a veces, casos aislados.

Recuerdo un día que vino un abuelito encantador, educado y amable... pero esto duró poco... duró lo que tardé en decirle que el medicamento recetado no entraba en el seguro.

El cielo se oscureció, empezaron los relámpagos y se desató su ira:

Primero, le cambio la cara, después le cambió el tono de la voz y por último las palabras amables se convirtieron en improperios, (creo que nunca había escuchado tantos insultos juntos), por suerte esta vez los insultos no iban dirigidos hacia mi persona. 

Pero eso me confirmó que no te puedes fiar de la primera impresión que te da una persona.

Yo tengo un don especial, y es el de caerles bien a los abuelos quisquillosos y un poco amargados,  son esos abuelos que casi no te miran y y a veces te tratan como si fueras un poco lela, pero que por alguna razón a mi me respetan, y cuando se van se despiden con un Hasta luego hija! o Qué tengas un buen día! Algo insólito para mis compañeros.

También están los que van a buscar gresca siempre, son los que me agotan, porque da igual que se lo des bien, o que le trates mejor que a nadie, siempre, siempre querrán discutir contigo, pero al contrario de lo que pensais, a estos abuelitos les va la marcha y siempre te diran "Pues me voy a otra Farmacia!!!" MENTIRA, siempre regresan, porque les encanta este tira y afloja.


Por eso siempre: Consulte con su Farmacéutico



miércoles, 20 de marzo de 2013

Me das algo para....



Los Farmacéuticos tenemos claro cuales son nuestras limitaciones a la hora de dispensar, sabemos que no somos Médicos ni queremos reemplazarlos (Por Dios! cada uno en su lugar). 

Bueno, pues os relato la situación vivida hace pocos días:

Una mujer se encuentra mal, está resfriada, y manda al marido a la Farmacia para que le demos algún antigripal. Después de preguntar los síntomas de la mujer se decide dar X antigripal (no es plan de hacer publicidad), se explica como debe tomarlo y se va.
Bien, pues hace dos días llega una mujer con una receta de un descongestivo nasal, antes de poder decirle siquiera Buenas tardes, empieza a recriminarnos, en voz alta (claro porque si no la escucha el resto de gente pierde emoción el momento), que a su marido le dimos X para ella y que eso no le había hecho nada, que si vamos a dar cosas que no hacen nada que no las dispensemos.

Mi compañera y yo atónitas ante tal acusación no pudimos más que decirle que en vez de haber mandado a su marido a la Farmacia que hubiera ido directamente al Médico.

¿En qué mundo vivimos? En el que encima que ni eres tú el que vas a por consejo a la Farmacia, y eso que como tú nadie va a saber explicar tus síntomas, nos acusas de que damos cosas que no funcionan adrede. ¡Qué indignación!

Alguien debería explicarle a esa mujer que no todo el mundo reacciona de la misma forma a los medicamentos y también debería decirle que la educación es gratis.

Al menos en mi caso, solo dispenso algo que sé que puede beneficiar al paciente, o al menos no puede dañarle, y estoy segura que se puede generalizar a todos los Farmacéuticos. En el caso en el que dude y no esté segura siempre derivo al Médico, pero también hay gente a la que no le sienta bien eso. Hay gente pa'to'!


Por eso siempre: Consulte con su Farmacéutico

martes, 19 de marzo de 2013

Un poco de orden!


Para comenzar vamos a clasificar los tipos de clientes que pueden aparecer en la Farmacia, si es que eso se puede hacer realmente:


El Exigente: aquel que da igual lo bien que lo hagas que esa marca no es la que quiero y deberías saberlo que llevo 40 años viniendo a esta farmacia ah y me regalas unos caramelos.

El Encanto: esa persona que es un cielo, que es la amabilidad personificada, que te trata como si fueras de su familia e incluso te lleva regalos en forma de bombones que hacen que rompas la dieta.

El Cascarrabias: ese es el que desde que entra hasta que sale solo lo escuchas quejarse y te hace saber que antes todo era mejor y que tú no tienes idea de nada, es más incluso se ponga a decirte como tienes que hacer las cosas.

El Hablador: puede que lo sea por naturaleza o porque se sienta solo y no tenga con quien hablar. No dan problemas pero suelen venir y contarte los últimos 20 años de su vida justo cuando tienes la farmacia llena.

El Gracioso: que obviamente no lo es pero que él, lamentablemente, no lo sabe. Es inofensivo pero te compromete a reirte cuando no te apetece.

Luego ya están el resto de mortales normales.


Y tú ¿Qué clase de cliente eres?


Independientemente de como sea quién entra por la puerta se merece la mejor Atención Farmecéutica,


Por eso siempre: Consulte con su Farmacéutico

lunes, 18 de marzo de 2013

Mi primer post



Después de meditarlo, por fin me decido a escribir sobre las experiencia y vivencias de un Farmacéutico en una Oficina de Farmacia.

Todos tenemos una farmacia cerca, a la que vamos normalmente, quien más y quien menos tiene su "Farmacéutico de confianza" al que le confían la mayoría de sus problemas, ya sean de salud o no, incluso esta ese Farmacéutico que les saca de quicio porque siempre les da problemas.

¿Pero qué historias envuelven el día a día del Farmacéutico? Yo voy a acercaros un poco a esa realidad en la que los usuarios de la Farmacia nos dan situaciones controvertidas, graciosas, preocupantes....

Porque, a pesar de lo que muchos piensan, trabajar en una Oficina de Farmacia no es solo despachar, es mucho más.



Por eso siempre: Consulte con su Farmacéutico